BRUSELAS.- La Unión Europea (UE) y Alemania saludaron la aprobación, por parte del Parlamento de Grecia, de un duro ajuste que abre la vía al segundo rescate a ese país. No obstante, el proceso no está cerrado: resta que mañana, en Bruselas, los ministros de Finanzas de la Eurozona avalen la liberación del dinero. Con este, Grecia evitará caer en default el 20 de marzo, cuando enfrenta vencimientos de deuda por ? 14.500 millones.
"(El voto) demuestra la determinación del país en poner fin a la espiral de la deuda", consideró el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn. Agregó que la aprobación del paquete de medidas de ajuste constituye un avance crucial hacia la concesión de los préstamos. En este sentido, confió en que los ministros den bandera verde al segundo rescate.
El funcionario calificó de inaceptable la protesta de ciudadanos griegos, que se prolongó hasta la madrugada de ayer por las calles atenienses. Los reclamos dejaron un saldo de más de 100 heridos y de decenas de edificios incendiados. "(Los manifestantes) no representan a la amplia mayoría de los ciudadanos griegos, sinceramente inquietos por el futuro de su país", puntualizó Rehn. Los enfrentamientos se produjeron al margen de marchas masivas que, según la Policía, reunieron más de 80.000 personas en Atenas y cerca de 20.000 en Salónica.
Alemania saludó la aprobación del ajuste. "Demuestra la buena voluntad de Grecia para acometer reformas difíciles", dijo Steffen Seibert, vocero de la canciller, Angela Merkel. La propia Merkel reconoció que la votación parlamentaria era un paso muy importante, pero advirtió: "hay que concluir", en referencia a las reformas. El ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, ya había llamado a a una "prudente moderación", en espera de la aplicación de las medidas.
Analistas coinciden en que Grecia aún debe sortear escollos para considerarse al abrigo de una hecatombe financiera. La principal incertidumbre refiere, precisamente, a la aplicación de las medidas tras las elecciones que se realizarán en abril.
El ajuste fue aprobado por 199 a 74, con el voto de los dos principales partidos griegos: el Pasok (Socialismo) el conservador Nueva Democracia, que integran el Gobierno de coalición del primer ministro, Lucas Papademos. Entre otros, el plan prevé la reducción del 22% del sueldo mínimo, la reducción de 15.000 empleos públicos en 2012 y recortes de jubilaciones. La adopción del proyecto era exigido por la UE, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, para desbloquear préstamos por ? 130.000 millones. (AFP-NA)